Conflictos

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CONFLICTOS

 

El conflicto es un fenómeno consustancial a las relaciones humanas. Está presente en todas las manifestaciones de la vida. Es un fenómeno universal con infinitas expresiones. Forma parte del estado normal de la sociedad y de las relaciones interpersonales. El conflicto posee como mínimo y de modo simultáneo dos significaciones: un aspecto saludable, funcional, para las relaciones sociales, en cuanto que contiene funciones positivas para las personas, los grupos humanos y las instituciones, y un aspecto disfuncional o destructivo que se produce cuando, paralelo al mismo, existe la incapacidad para asumirlo, tratarlo y conducirlo. A la vez, el conflicto es una realidad compleja, difícil de precisar su etiología, sus componentes y formas, así como sus consecuencias. Precisa de una perspectiva multidisciplinar y de un pensamiento complejo, basado en la interpretación circular y no tanto lineal.

A pesar de la cultura de la solidaridad por la que hoy tanto apostamos, vivimos en una sociedad competitiva, agresiva y violenta, en la que parece que se impone la competición a la colaboración, la rivalidad y la confrontación al consenso y al acuerdo, la disputa al diálogo, el poseer al ser, los derechos individuales a los colectivos, resultando que prima más el éxito, el logro, que los medios.

En las macrohistorias de los pueblos en conflicto como en las microhistorias de los pequeños grupos humanos ha dominado el paradigma ganador / perdedor, de tal forma que, en virtud de su interiorización en el inconsciente colectivo e individual, ha permeabilizado los esquemas mentales y actitudinales con los que los seres humanos buscan la solución a los conflictos. Hemos sido socializados más en la fuerza o razón del poder que en el poder de la razón. Hemos sido educados más en vencer que en con-vencer, (vencer junto con). Este “modelo cultural” favorece y desarrolla, desde una perspectiva etnocéntrica, el punto de vista personal como el verdadero, el justo, el adecuado, el conveniente. Como consecuencia, dicho modelo promueve la hostilidad frente al que piensa de forma distinta, intensifica la resistencia al cambio y fomenta el conflicto. Se precisa pues, nuevas formas de resolver los conflictos que no sean las provenientes de la razón del poder, sino del poder de la razón. Pero la razón no es patrimonio de una sola de las partes. La razón no se deja adueñar del que la compra con el poder.

En este marco brevemente descrito es donde se establecen las relaciones dialécticas en las que se desarrolla el tejido personal y social, convirtiéndose tantas veces en situaciones conflictivas, que toman distintas formas: conflictos individuales o intrapersonales, intrapsíquicos; conflictos interpersonales o interaccionales, como sucede en los microespacios sociales como el matrimonio, la pareja, la familia, el grupo de amigos; conflictos intragrupales, y conflictos intergrupales como suele suceder entre las familias extensas con ocasión de un divorcio o separación mal resuelto.. El conflicto familiar, como luego veremos, puede ser a al vez de carácter interpersonal, intragrupal e intergrupal.

Los conflictos familiares son un gran y complejo laberinto. Adquieren un significado especial porque suceden en un entramado donde las relaciones humanas están imbuidas de manera especial de emociones, sentimientos, afectos, expectativas, vinculaciones, sentimientos de pertenencia, etc. Cuando el conflicto se agudiza, se cronifica o sube de escalada, el capital humano de afectos, emociones y vinculaciones son percibidos por los implicados en estado de alerta, de pérdida  y de cambio doloroso. La complejidad se aumenta si se tiene en cuenta que la familia es un sistema compuesto de varios subsistemas, conyugal, paterno y materno-filial, fratridia, familia de origen y familia extensa, que interactúan los unos sobre los ostros, dificultando la separación y diferenciación entre ellos y el señalamiento de límites, reglas, funciones y roles.

La mediación familiar juega un papel muy importante por los efectos saludables que puede aportar en la solución de los conflictos, a la vez que es  delicado y  exigente para las funciones que ha de desempeñar el mediador familiar. La mediación familiar es, dentro de los diversos tipos de mediación, la que mayor desarrollo ha adquirido en todo el mundo. Las causas son varias: el aumento de las separaciones y divorcios, el deseo manifiesto de las partes implicadas de ser protagonistas de la solución de los conflictos, la disminución del coste emocional y económico que supone para los interesados y sus familiares, como también para la Administración de Justicia en cuanto que se evita el colapso de expedientes en espera, el desarrollo legislativo favorecedor a la mediación familiar, etc.

Abordar el tema de la mediación familiar implica estudiar no sólo cómo se aplica los aspectos formales de la medición, los principios generales, el proceso metodológico, sino estudiar y comprender aquellas características y singularidades que son propias de las familia en general y de las familias en conflicto en particular: 

1. Aumento de las separaciones y divorcios. Desde los 60 las tasas de divorcio han experimentado un aumento en todos los países europeos. Las cifras hablan por sí mismas. Según las últimas estadísticas, en los E.E.U.U. el 50% de los matrimonios terminan en divorcio, en Canadá, lo son el 40%. En España, las cifras aunque inferiores a los países tradicionalistas van en aumento.

2. La separación y el divorcio: experiencias dolorosas. No necesariamente han de ser traumática la separación o el divorcio, pero por la mayoría de las parejas e hijos son vividas como una experiencia dolorosa. Cada uno de los protagonistas se encuentra entonces en una situación de supervivencia afectiva, cogido por el elemento conflictivo y el deterioro de la comunicación. En estas circunstancias, las necesidades de los hijos, aunque preocupantes para los padres, no alcanzan el nivel de satisfacción deseado. El estrés que supone a los padres o pareja afrontar una nueva reorganización personal y familiar debilita la lucidez y genera estados de fuertes bloqueos, indecisiones en unos casos, y decisiones obligadas y precipitadas en otros, sobre todo las concernientes a la custodia de los hijos.

3. Aumento de las demandas de modificación de medidas. Lo señalado en el punto anterior explica el dato de que alrededor de tres de cada cinco decisiones tomadas al término de un procedimiento jurídico se vuelva ante el juez para una demanda de modificación. Estas demandas de modificación se traducen entre otras en malestar paterno por vivir lejos de los hijos, el desasosiego por no ser consultados sobre la educación de éstos, y por parte de la mujer, la imposibilidad de asumir sola las tareas arduas de la casa, de la educación, de las responsabilidades financieras y el impago de pensiones e incumplimiento del régimen de visitas de los esposos, etc.

4. Sentimiento de privación y desasosiego en los hijos. Los hijos sienten sin lugar a dudas el malestar de sus padres. En este sentido cabe señalar brevemente tres conductas referidas a los mismos: el sentimiento de privación, sentimiento de pérdida del progenitor que se separa o se va de casa; el desasosiego en el que viven el acontecimiento, muchas veces en el aislamiento o con la aparición de conductas "episodios" preocupantes o irregulares; y en tercer lugar, la triangulación en el conflicto parental en el sentido de que el hijo es convertido en portavoz de mensajes y "arreglos de cuentas" de sus padres.

Artículos relacionados con la Conflictología.

1. Coparentalidad y Género. Pinche en el título para dirigirse a la Revista IPSE donde podrá encontrar este Artículo completo.

Autor: Dr. Fermín Romero Navarro.

2. El 70% de los divorcios «amistosos» acaba en los tribunales en un año

Pinche en el siguiente enlace para ver artículo: www.thefamilywatch.org/nos/nos-1197-es.php

3. Situación de la Guarda y Custodia antes de la Ley 15/005 de 8 de julio.

4. La Justicia Tardía.

5. La contenciosidad en los divorcios aumenta un 6% respecto al 2008.

6. Fórmulas de choque para frenar el aumento de rupturas matrimoniales.

7. El Congreso pide quitar la custodia al matratador.

8. Propuesta no de Ley instando al Gobierno Central a modificar la Ley del Divorcio

9. Entrevista a Inmaculada Marín, experta en mediación familiar y letrado rotal

10. Manual de actuación de colegios y médicos ante hijos de padres separados/ divorciados

11. Custodia compartida desde Alemania

12. El caso Carrascosa, ¿Amor de madre?

13. El caballo de Troya

14. Una de cada 10 custodias compartidas se dicta sin acuerdo entre los padres

15. El CAD-S, un instrumento para la evaluación de la adaptación al Divorcio-Separación 

16. Hacia la coparentalidad post-divorcio: percepción del apoyo de la ex pareja en progenitores divorciados españoles

 

 

 

 

 

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